shut your eyes-

Tengo que aprender a volar, entre tanta gente de pie
Tengo que aprender a ser luz, entre tanta gente detrás
(gracias viejito por darme a conocer esta música, capitán Beto)
buen viaje flaquito, increíble verte en vivo el 2010, increíble cantarte al rededor de todo fuego, al rededor de cualquier río donde los duraznos caen para sangrar, donde las horas bajan y donde todos nos volvemos canción…

Tengo que aprender a volar, entre tanta gente de pie

Tengo que aprender a ser luz, entre tanta gente detrás

(gracias viejito por darme a conocer esta música, capitán Beto)


buen viaje flaquito, increíble verte en vivo el 2010, increíble cantarte al rededor de todo fuego, al rededor de cualquier río donde los duraznos caen para sangrar, donde las horas bajan y donde todos nos volvemos canción…


Toco tu boca,  con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi  mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los  ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo,  la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas,  con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y  que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que  sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja
     Me miras,  de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos  miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí,  se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se  encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la  lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene  con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu  pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como  si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de  fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un  breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es  bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento  temblar contra mí como una luna en el agua.
Rayuela, capítulo 7. View Larger

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja

     Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más de cerca y nuestros ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua.

Rayuela, capítulo 7.